Sobre nosotros
Un proyecto nacido desde la vocación, la experiencia y el cuidado consciente
Stonehenge Terapias nace del recorrido personal y profesional de Mar, de su deseo de crear un espacio donde el bienestar se entienda como algo integral y profundo. Tras años de formación en terapias naturales, estética y acompañamiento emocional, surge la necesidad de ofrecer un lugar diferente, donde cada persona se sienta escuchada, respetada y acompañada.
Este proyecto no es solo un centro de terapias, es la materialización de una forma de entender el cuidado: sin prisas, sin tratamientos estándar y con una atención totalmente personalizada. La experiencia de Mar, unida a su sensibilidad y vocación de servicio, da forma a un espacio en el que el bienestar se construye desde la cercanía y la confianza.
Un enfoque holístico, humano y personalizado
Creemos firmemente que cada persona es única, y por eso cada tratamiento también lo es. Nuestro enfoque holístico tiene en cuenta no solo el cuerpo físico, sino también el estado emocional y energético de cada persona.
Aquí cuidamos
cuerpo, mente y energía de manera conjunta, adaptando cada sesión a las necesidades reales de quien nos visita. Trabajamos desde el respeto, la escucha activa y la intención de acompañar procesos de bienestar de forma consciente y natural.

Inspiración celta y conexión con la naturaleza
El nombre Stonehenge simboliza la conexión con la tierra, la energía ancestral y el equilibrio natural. Esta inspiración está presente en nuestra forma de trabajar, en los materiales, en los aromas y en la atmósfera del centro.
La naturaleza es nuestra guía y nuestros tratamientos buscan respetar sus ritmos, utilizando
productos naturales y técnicas que favorecen la armonía y el equilibrio interior.

Un lugar donde sentirte acompañada de verdad
En Stonehenge Terapias no solo ofrecemos tratamientos, ofrecemos presencia, respeto y cuidado consciente. Queremos que cada persona que entra en el centro se sienta acompañada, comprendida y en un entorno seguro donde pueda cuidarse sin juicio ni presión.
Aquí, el bienestar se vive como un proceso compartido, desde la calma, la cercanía y la confianza.
